ORIGINAL

INDICE GENERAL

Segunda Parte

              

7 VIII. El señor Rodbertus. Nueva teoría de la renta de la berra (digresión). 

7       1. La plusvalía, en la agricultura. Bajo las condiciones del capitalismo, la agricultura se desarrolla más lentamente que la industria.           

12      2. La tasa de ganancia y su relación con la tasa de plusvalía. El valor de la materia prima agrícola, elemento del capital constante en la agricultura.

16      3. Valor del precio de costo, en la agricultura. La renta absoluta. 

34      4. Insostenibilidad de la teoría de Rodbertus sobre la carencia de valor de la materia prima, en la agricultura

43      5. Falsas premisas de que parte la teoría de la renta de Rodbertus.          

51      6. De cómo Rodbertus no comprende la relación entre el precio medio y el valor, en la industria y la agricultura

58      7. Errores de Rodbertus en cuanto a los factores que determinan la tasa de ganancia y la tasa de la renta de la tierra.       

77     8. El verdadero meollo de la ley desvirtuada por Rodbertus          

80     9. Renta diferencial y renta absoluta, en sus relaciones mutuas.    

91     10. Tasa de renta y tasa de ganancia. Relación entre la productividad de la agricultura y de la industria, en las diferentes fases del desarrollo histórico ...   

IX. Observaciones en tomo a la historia del descubrimiento de la llamada ley ricardiana. Observaciones complementarias sobre Rodbertus (digresión).

97     1Descubrimiento de la renta diferencial por Anderson. Su plagiario, Malthus, tergiversa en interés de los terratenientes las ideas de Anderson.      97

100     2. Postulado del desarrollo de las fuerzas productivas, como principio fundamental de Ricardo en la apreciación de los fenómenos económicos. Defensa por Malthus de los elementos más reaccionarios de las clases dominantes. Darwin refuta de hecho la teoría malthusiana de la población.     

103     3. Cómo falsea Roscher la historia de las ideas sobre la renta de la tierra. Ejemplos de la imparcialidad científica de Ricardo. La renta por la inversión de capital en la tierra y la renta por el desgaste de otros elementos de la naturaleza. Doble acción de la competencia

108     4. Errores y tergiversación de Rodbertus en cuanto al problema de la relación entre el valor y la plusvalía . .

110     5. La negación por Ricardo de la renta absoluta, consecuencia de sus errores en la teoría del valor . . .

114     6. Tesis ricardiana sobre el constante aumento de los precios del trigo. Cuadro de los precios medios del trigo durante los años 1641-1859         

118     7. Conjetura de Hopkins acerca de la diferencia entre la renta absoluta y la renta diferencial; explicación de la renta de la tierra por la propiedad privada sobre el suelo.        

122     8. Costos de roturación. Periodos de alza y periodos de baja en los precios del trigo.       

125     9. Anderson contra Malthus. Tesis de Anderson sobre la creciente productividad de la agricultura y su influencia sobre la renta diferencial.         

130     10. Insostenibilidad de la crítica de Rodbertus contra la teoría de la renta de Ricardo. Rodbertus no comprende las características de la agricultura capitalista   

X. Teoría de Ricardo y Adam Smith sobre el precio de costo (refutación).          

142     A. Teoría de Ricardo sobre el precio de costo     

142          1. Derrumbamiento de la teoría de los fisiócratas y trayectoria posterior de las ideas acerca de la renta de la tierra.     

144          2.  La determinación del valor por el tiempo de trabajo, base de la teoría ricardiana. Modo de investigación de Ricardo, su justificación y necesidad en el desarrollo de la ciencia económica y sus fallas 

149          3. Confusión ricardiana en el problema del valor “absoluto” y el valor "relativo”. Su incomprensión en las formas del valor.    

152          4. Exposición ricardiana de la ganancia, la tasa de ganancia, los precios medios, etc.   

181          5. Precios medios o de costo y precios de mercado .

193     B. Teoría de Smith sobre el precio de costo        

193          1. Falsos supuestos de la teoría del precio de costo, en Smith. Inconsecuencia de Ricardo, al mantener la identificación smithiana de valor y precio de costo

XI. La teoría ricardiana de la renta.         

213     1. Condiciones históricas del desarrollo de la teoría de la renta, en Anderson y en Ricardo.         

216     2. Conexión de la teoría ricardiana de la renta con su explicación de los precios de costo.

220     3. Insuficiencia de la teoría ricardiana de la renta

226 XII. Cuadros sobre la renta diferencial, y su explicación 

226     1. Cambios en cuanto al volumen y la tasa de la renta .

228     2. Diferentes combinaciones de la renta diferencial y la renta absoluta. Cuadros A, B, C, D y E   

243     3. Análisis de los cuadros.         

277 XIII. Teoría ricardiana de la renta (final).

277     1. Premisa ricardiana de la inexistencia de la renta del suelo. Paso a nuevas tierras, según su situación y fertilidad          

282     2. Afirmación ricardiana de que la renta no puede influir en el precio del trigo. La renta absoluta, como causa de la elevación de los precios del trigo.      

286     3. Concepción del “precio natural” del producto agrícola en A. Smith y en Ricardo.         

289     4. Ideas de Ricardo acerca de las mejoras agrícolas. Su incomprensión acerca de las consecuencias económicas de los cambios operados en la composición orgánica del capital agrícola.

311 XIV. La teoría de la renta de Adam Smith.          

311     1. Contradicciones de Smith en su modo de plantear el problema de la renta.     

322     2. Tesis de A. Smith sobre el carácter especial de la demanda de productos agrícolas. Elemento fisiocrático en la teoría de la renta de A. Smith.   

327     3. Cómo explica A. Smith la relación entre la oferta y la demanda en las distintas clases de productos de la tierra. Conclusiones de Smith en cuanto a la teoría de la renta

334     4. Análisis de A. Smith sobre los cambios de los precios de los productos agrícolas .       

340     5. Ideas de A. Smith sobre el movimiento de la renta y su estimación de los intereses de las diferentes clases sociales.    

342 XV. Teoría ricardiana de la plusvalía.      

342     A. La conexión de las ideas de Ricardo sobre la plusvalía con sus opiniones acerca de la ganancia y la renta.

342          1. Ricardo confunde las leyes de la plusvalía con las leyes de la ganancia

347     2. Diferentes casos de variación de la tasa de ganancia

350     3. Cambios antitéticos en cuanto al valor del capital constante y el variable y cómo influyen en la tasa de ganancia.         

353     4. Confusión de los precios de costo con el valor en la teoría ricardiana de la ganancia    

355     5. Tasa general de ganancia y tasa de la renta absoluta, en sus relaciones mutuas. Cómo la baja de salarios influye sobre los precios de costo       

363     B. El problema de la plusvalía, en Ricardo       

363          1. Cantidad de trabajo y valor de cambio. El problema del cambio de trabajo por capital resulta insoluble, tal como lo plantea Ricardo.           

367     2. Valor de la capacidad de trabajo. Value of labour. Ricardo confunde el trabajo y la fuerza de trabajo. Concepción del "precio natural del trabajo”          

371          3. La plusvalía. Ricardo no entra a analizar el origen de la plusvalía. Su concepción de la jomada de trabajo como una magnitud fija.   

383          4. Plusvalía relativa. El análisis del salario relativo, mérito científico de Ricardo.        

392 XVI. Teoría ricardiana de la ganancia.     

392     1. Casos particulares en Ricardo. Plusvalía y ganancia deben distinguirse.

398     2. Formación de la tasa general de ganancia (average profits) o “general rate of profits” (“usual profits”) .

403     3. Ley del descenso de la tasa de ganancia          

435 XVII. Teoría de la acumulación de Ricardo. Critica de ella. (Desarrollo de las crisis, partiendo de la forma fundamental del capital).        

435     1. Error de Smith y Ricardo de no tomar en consideración el capital constante. Reproducción de las diversas partes del capital constante.

438     2. Valor del capital constante y valor del producto

440     3. Condiciones necesarias para la acumulación del capital. Amortización del capital fijo y papel que desempeña en el proceso de la acumulación.

444     4. La combinación entre las ramas de producción en el proceso de la acumulación. Conversión directa de una parte de la plusvalía en capital constante, característica de la acumulación en la agricultura y en la construcción de maquinaria.           

451     5. Conversión de la plusvalía capitalizada en capital constante y variable.

453     6. El problema de las crisis (observaciones preliminares). Destrucción del capital por las crisis.  

457     7. Negación absurda de la superproducción de mercancías al mismo tiempo que se reconoce la superabundancia de capital.        

460     8.    Negación de la superproducción general, en Ricardo. Posibilidad de una crisis inherente a las contradicciones internas de la mercancía y el dinero    

465     9. Falsa concepción de Ricardo acerca de las relaciones entre producción y consumo bajo las condiciones del capitalismo.

467     10. La posibilidad de la crisis se convierte en realidad. La crisis, como manifestación de todas las contradicciones de la economía burguesa .       

473     11. Sobre las formas de la crisis 

476     12. Contradicciones entre la producción y el consumo bajo las condiciones del capitalismo. La superproducción de los artículos de consumo más importantes tiende a convertirse en superproducción general 

482     13. Discordancia entre la ampliación de la producción y la ampliación del mercado. La concepción ricardiana de que es ilimitada la posibilidad de crecimiento del consumo y de la ampliación del mercado interior 

485     14. La contradicción entre el incontenible desarrollo de las fuerzas productivas y el carácter limitado del consumo, como base de la superproducción. La teoría sobre la imposibilidad de una superproducción general es una teoría apologética.       

491     15. Ideas de Ricardo acerca de las diferentes clases de acumulación del capital y de las consecuencias económicas de la acumulación.      

503 XVIII. Miscelánea ricardiana. Final de Ricardo (John Barton).

503     A. Ingreso bruto y neto. 

506     B. Maquinaria. Ricardo y Barton sobre cómo influyen las máquinas en la situación de la clase obrera       

506          1. Ideas de Ricardo.  

531          2. Ideas de Barton.    

 

Apéndices

541     1. Temprana formulación de la tesis sobre la concordancia constante entre la oferta y la demanda en la agricultura         

543     2. Nathaniel Forster acerca de la hostilidad entre terratenientes e industriales.   

544     3. Opinión de Hopkins acerca de las relaciones entre la renta y la ganancia.

545     4. Carey, Malthus y James Deacon Hume sobre las mejores en la agricultura.     

546     5. Hodgskin y Anderson acerca del incremento de productividad del trabajo agrícola.      

547     6. Reducción de la tasa de ganancia.      

TEXTOS DE LAS CITAS, NOTAS, ÍNDICE BIBLIOGRÁFICO, ÍNDICE BIOGRÁFICO E ÍNDICE GENERAL

551Textos originales de las citas en lenguas extranjeras

612 Notas

623 Índice bibliográfico

627 Índice biográfico   

 

[Capítulo VIII]

 

EL SEÑOR RODBERTUS. NUEVA TEORÍA DE LA RENTA DE LA TIERRA

 

(Digresión) [1]

 

 

 

[1. La plusvalía, en la agricultura. Bajo las condiciones del capitalismo, la agricultura se desarrolla más lentamente que la industria]

 

//X-445/ El señor Rodbertus. Dritter Brief an von Kirchmann von Rodbertus. Widerlegung der Ricardoschen Lehre von der Grundrente und Begründung einer neuen Rententheorie, Berlín 1851/.

Una observación previa. Suponiendo que el salario necesario equivalga a 10 horas, el modo más sencillo de poner esto en claro [es como sigue]. Si el salario de 10 horas permite al jornalero agrícola (equiparando, por tanto, a 10 horas la suma de dinero) comprar todos los medios de vida necesarios, productos agrícolas, productos industriales, etc., éste será el salario medio para el unskilled labour. * Se trata aquí, por tanto, del valor de su producto diario que a él le corresponde. Este valor existe primeramente bajo la forma de la mercancía producida por él y, por tanto, [en] una determinada cantidad de esta mercancía, a cambio de la cual, después de deducir lo que él mismo consuma de esta mercancía (suponiendo que [la consuma]), puede procurarse los medios de vida necesarios. Por consiguiente, en la estimación de su “ingreso” necesario, manufactura, agricultura, etc., no entra aquí solamente el valor de uso que él mismo produce. Pero esto va ya implícito en el concepto de la mercancía. Lo que él produce es una mercancía, y no simplemente un producto. Huelga, pues, seguir hablando de esto.

 * Trabajo no calificado.

El señor Rodbertus comienza investigando qué aspecto presentan las cosas en un país en que no se han disociado la propiedad de la tierra y la del capital, para llegar al importante resultado de que la renta (entendiendo por tal, como él, toda la plusvalía)equivale simplemente al trabajo no retribuido o a la cantidad de productos en que se manifiesta.

Hay que observar, ante todo, que el señor Rodbertus sólo concibe el incremento de la plusvalía relativa, o sea el incremento de la plusvalía nacido de la creciente productividad del trabajo, y no él incremento de la plusvalía que nace de la prolongación de la misma jornada de trabajo. Toda plusvalía absoluta es, naturalmente, vista por uno de los lados, plusvalía relativa. El trabajo tiene que ser lo suficientemente productivo para que el trabajador no necesite dedicar todo su tiempo a sustentar su vida. La diferencia comienza a partir de este momento.

Por lo demás, si en los primeros tiempos el trabajo era poco productivo, las necesidades eran, entonces (que es el caso del esclavo), extraordinariamente simples y los mismos señores vivían casi tan mal como los siervos. Es muy pequeña la productividad relativa del trabajo que se necesita para que surja un individuo que se aproveche de la ganancia; un parásito. Y si allí donde el trabajo es todavía muy improductivo, donde no se emplean máquinas ni se aplica la división del trabajo, etc., encontramos altas tasas de ganancia, ello se debe simplemente a que, como parcialmente ocurre en la industria, las necesidades del obrero son absolutamente reducidas y se le obliga, además, a vivir por debajo de este bajísimo nivel, o a que, en parte, la improductividad del trabajo equivale a la pequeña proporción [existente] entre el capital fijo y la parte del capital que se invierte en el salario, o, lo que es lo mismo, [a la] gran proporción [que media] entre la parte del capital invertida en trabajo y el capital total, o bien, por último, a que se alarga de un modo extraordinario el tiempo de trabajo. Esto último es lo que ocurre en países (como Austria, etc.) en que existe ya el modo de producción capitalista, pero en que dichos países se ven obligados a competir con otros mucho más desarrollados. En este caso, el salario puede ser exiguo, en parte, porque las necesidades del trabajador hayan alcanzado poco desarrollo y, en parte, porque los productos agrícolas sean más baratos o, lo que viene a ser lo mismo para el capitalista, porque tengan un bajo valor monetario. En estas condiciones, la cantidad de producto que, en 10 horas por ejemplo, hay que deducir como necesario para el salario del trabajador, es pequeña. Pero, si trabaja 17 horas en vez de 12, será posible reponerlo. Pero, en general, no debemos imaginarnos que por el hecho de que, en un país dado, el valor relativo del trabajo descienda en proporción a la productividad del trabajo, sea el salario alto en proporción inversa a la productividad de aquel. Lo que ocurre es precisamente lo contrario. Cuanto más productivo es un país con respecto a otro, en el mercado mundial, más altos son en él los salarios, comparados con los de otros países. En Inglaterra es más elevado que en el continente, no sólo el salario nominal, sino [también] el salario real. El obrero come [allí] más carne y satisface más necesidades. No puede decirse lo mismo, en cambio, del trabajador agrícola, pues esto sólo vale para él que trabaja en la manufactura. Pero [el salario] no es más alto en proporción a la productividad de los obreros ingleses.

La posibilidad de la renta del suelo en general —y, por tanto, la forma moderna de la propiedad de la tierra—, la mera existencia de ella, podría ya darse, prescindiendo de la diferencia de la renta del suelo con arreglo a la fertilidad de las tierras, por el hecho de que el salario medio de los trabajadores agrícolas es inferior al de los obreros de las manufacturas. Como aquí el capitalista, por tradición (ya que el viejo arrendatario se hace capitalista antes de que él capitalista se vuelva arrendatario) se desprende de antemano de una parte de su ganancia a favor del terrateniente, se resarce de ello haciendo descender el salario por debajo de su nivel. Al desertar los trabajadores del campo, los salarios tenían que elevarse, y se elevaron. Pero, apenas se manifiesta esta presión, se introduce la maquinaria, etc., y vuelve a darse la superpoblación (relativa) en el campo. (Vide * Inglaterra.) Puede incrementarse la productividad sin necesidad de prolongar el tiempo de trabajo ni de desarrollar la productividad de éste, haciendo que el salario descienda por debajo de su nivel tradicional. Que es lo que ocurre, en efecto, donde quiera que la agricultura se explota capitalistamente, ya sea introduciendo máquinas o transformando las tierras en pastizales para ovejas. Se daría, así, por tanto, la posibilidad de la //446/ renta de la tierra, desde el momento en que, de hecho, el salario del trabajador agrícola no es igual al salario medio. Y esta posibilidad de la renta de la tierra nada tendría que ver con el precio del producto, el cual es igual a su valor.

 * Véase.

Ricardo conoce también el segundo incremento de la renta de la tierra, al elevarse ésta a una cantidad mayor de producto al mismo precio, pero no la tiene en cuenta, ya que mide la renta de la tierra por quarter, y no por acre. Ricardo no diría que la renta de la tierra aumenta (y de este modo puede la renta de la tierra aumentar al bajar el precio) porque 20 qrs. [a] 2 chelines son más que 10 [qrs. a] 2 [chel.] o 10 qrs. [a] 3 chel.

Por lo demás, como quiera que se explique la renta de la tierra, [siempre] queda en pie la importante diferencia con respecto a la industria de que aquí se logra una plusvalía, un surplus value, abaratando la producción y allí encareciéndola. Si el precio medio de una libra de hilaza es de 2 chel. y puedo producirlo por 1 chel., tendré que venderlo, para abrirme mercado, a 1 1/2 chel. o, cuando mucho, a 2 chel. Incluso será absolutamente necesario que lo haga así, ya que, al abaratarse la producción, se producirá también en mayor escala. El mercado se abarrotará, por tanto, relativamente más pronto que antes. Necesitaré vender más que con anterioridad. Para poder obtener la hilaza a 1 chel., tendré que producir, digamos, 10.000 libras en vez de 8.000, como antes. Cuando vendía solamente 8.000 [libras], el déchet ** de la maquinaria elevaba el precio de cada libra en un quinto = 20 por 100. Tenía, por tanto, que vender a menos de 2 chel, para poder vender 10.000 libras. Calculando siempre, además, una ganancia extra de 6 peniques, es decir, del 50 por 100 sobre el valor de mi producto = 1 chel., que incluye ya la ganancia usual. En todo caso, tengo que forzar así el precio de mercado, resultado de lo cual es que el consumidor adquiere el producto más barato. Pero, en la agricultura, vendo a 2 chel., siempre y cuando que sea suficiente mi tierra más fértil y no necesite recurrir a la menos fértil.

 ** Desgaste.

Como es natural, el chiste terminaría si aumentara la tierra más fértil o la fertilidad [de la] tierra pobre, permitiéndome así hacer frente a la demanda. Lejos de negar esto, Ricardo lo señala expresamente.

Concediendo, por tanto, que no sea la misma renta de la tierra, sino solamente la diferencia entre unas rentas y otras, lo que se explique a base de la variable fertilidad del suelo, siempre quedará en pie la ley de que, mientras en la industria, por término medio, la ganancia extra proviene del abaratamiento del producto, en la agricultura la magnitud relativa de la renta nace, no sólo del encarecimiento relativo (de la elevación por encima de su valor del precio del producto obtenido en la trena más fértil), sino de la venta del producto barato al costo del que resulta más caro. Pero esto, como ya he puesto de relieve (Proudhon)[2][responde] simplemente [al la ley de la competencia, la cual no nace precisamente de la “tierra’’, sino de la misma “producción capitalista”.

Hay otro punto en el que Ricardo tiene también razón; lo que ocurre es que, a la manera de los economistas, convierte un fenómeno histórico en una ley eterna. El fenómeno histórico [a que nos referimos] es el desarrollo relativamente rápido de la manufactura (que es la rama industrial propiamente burguesa) en contraste con la agricultura. La productividad de esta ha aumentado, es cierto, pero no en proporción a la de la industria. La diferencia es, probablemente, de 2 a 10. Es decir, que la agricultura es, relativamente, más improductiva, aunque su productividad positiva haya aumentado. Lo cual sólo viene a demostrar el desarrollo extraordinariamente queer * de la producción burguesa y las contradicciones inherentes a ella, pero no invalida la exactitud de la tesis de que la agricultura es relativamente más improductiva [que la industria], lo que hace que el valor del producto agrícola, en comparación con el industrial se eleve y, con él, la renta de la tierra. El hecho de que el trabajo agrícola se muestre relativamente más improductivo que el trabajo industrial, dentro del grado de desarrollo de la producción capitalista, indica solamente una cosa, y es que tampoco la productividad de la agricultura se ha desarrollado en la misma medida ni al mismo ritmo.

 * Extravagante.

Supongamos que la proporción entre la industria A y la industria B sea de 1 : 1 y que, originariamente, la agricultura [fuese] más productiva, ya que actuaba en ella una máquina montada por la misma naturaleza [y] no cooperaban simplemente las fuerzas naturales. De ahí que en los tiempos antiguos [y] en la Edad Media los productos agrícolas fuesen relativamente más baratos que los productos industriales, cosa que se desprende ya del hecho (véase Wade)[3] de la proporción existente entre una y otra en cuanto al salario medio.

Digamos que 1º : 1° indica, al mismo tiempo, la fecundidad de ambas [industrias]. Pues bien, si la industria A se eleva a 10°, [es decir,] si su fecundidad se decuplica, mientras que la de la industria B se triplica solamente, es decir, sube a 3º, la proporción entre ambas industrias, que antes era de 1 : 1, será ahora de 10 : 3, o sea de 1 : 3/10. La fertilidad de la industria B habrá descendido, relativamente, en 7/10, a pesar de haber aumentado, en términos absolutos, al triple [de antes]. Para los efectos de la renta más alta, [es] lo mismo —con relación a la industria— que si aumentara por el hecho de que la tierra peor sea ahora 7/10 menos fértil.

Ahora bien, de ello no se sigue, ni mucho menos, como entiende Ricardo, que la tasa de gana rada haya descendido por haber subido el salario como consecuencia del encarecimiento relativo de los productos agrícolas................................

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