VI Asamblea

    

La ponencia "A los revolucionarios vascos", realizada en Bél­gica y publicada a finales de 1969, no fue apenas difundida en el verano anterior a la VI Asamblea de 1970. Tras la Asamblea y en los dos años siguientes fue difundida junto con otros trabajos del grupo "GATHAZKA", afincado en Bélgica, como material de formación de ETA-Askatasuna ala hil.

    

Siguiendo los órdenes que la dirección de nuestra organización nos dio, la Oficina Política ha realizado éste ante-proyecto de programa, como base de discusión del programa que se debe presentar a las organizaciones que llevan una serie de reuniones de cara al FNV que hoy circulan por nuestra organización, éste programa está elaborado en base a lo que nosotros concebimos HOY como los cinco puntos mínimos sobre los cuales se podía originar un frente de fuerzas obreras y populares en Euskadi.

    

En la V Asamblea nos declaramos socialistas, eso suponía haber elegido el socialismo como la ciencia que nos sirviera para interpretar la realidad de Euskadi, y dar una salida revolucionaria en cada momento, que fuera dirigida a la eliminación de las clases, de la propiedad privada y de la opresión de los pueblos.

    

Proletargoaren interes berezien alde burrukan ari delako; klase gabeko euskal gizarte bat eraikitzeko hasmoz, alegia. Gure sozialismoak. Euskadiko Langileriaren beharrak betetzera joan behar du, bai kultura, poiitika, ekonomia ta sozial arazoetan. Gure ustez Euskadiko Langileria, Euskadin lan indarra salduaz nazional eta sozial askatasunaren alde burrukan ari direnek osatzen dute.

    

La crisis revolucionaria se produce según Lenin, "cuando los de arriba no pueden ya y los de abajo no quieren más, vivir como hasta el presente". La revolución se convierte en el problema central del momento cuando la aproximación de una situación de este tipo es no sólo demostrable en la teoría, si no constatable a través de su materialización en la lucha cotidiana (tanto del lado de "los de arriba'' como de "los de abajo": la revolución no puede producirse sin una crisis que afecte a toda la sociedad en su conjunto).

    

Nunca nos cansaremos de repetir que el proletariado español (y francés) no tiene mas que UN problema: su lucha contra la burguesía y el capitalismo, a fin de realizar un cambio total de estructuras socio-económicas e implantar un régimen realmente socialista y revolucionario. Carecen, pues, de problema nacional. Podíamos casi afirmar que se trata para ellos los españoles de una lucha de clases químicamente pura.

    

La práctica teórica. En ciertos medios obreros de Euzkadi ha hecho mella un romanticismo obrerista uno de cuyos defectos —y no el único ni el menor— es el de despreciar la teoría, la producción teórica, la práctica teórica, la actividad científi­ca. En estos ambientes, el desconocimiento del papel de la teoría en la lucha revolucionaria ha venido emparejado a la exaltación del espontaneismo y a la elevación de la ignorancia al rango de virtud.

    

“Quien quiera que espere ver una revolución social “pura” —dice Lenin— no la verá jamás. Ese tal no será más que un revolucionario de boquilla que no entiende nada de lo que es una verdadera revolución”. Y también, en su “Carta a los obreros americanos”; “Quien no “admite” la revolución del proletariado sino a condición de que se desarrolle con facilidad y sin sobresaltos; que se llegue de golpe a la acción común de los proletarios de los distintos países, que la eventualidad de las derrotas sea excluida a priori, que la revolución siga un camino ancho, despejado, bien derecho. . .  ese no es un revolucionario”.

    

En la misma época, numerosas “hojas negras” firmadas “E.T.A.”, fueron distribuidas por la policía con distintas acusaciones de un grupo a otro, pero todas ellas igualmente burdas y con la misma conclusión: “No hagáis caso a nadie, esperad las consignas de la verdadera E.T.A.” La intención desmovilizadora y confusionista está tan clara como su fracaso.

    

Marx y Engels nos obligaban en su MANIFIESTO a todos los comunistas a "apoyar por doquier todo movimiento revolucionario contra el estado de cosas social y político existente" y es por lo que, al haber abandonado voluntariamente ETA a partir de la VI Asamblea, considerábamos que nuestro papel de revolucionarios vascos se desarrollaba al exterior de sus límites organizacionales y respetándolos, para intentar encauzar las fluctuaciones de toda su base hacia los intereses políticos de la clase proletaria.

    

Se trata, pues de determinar quienes forman parte del pueblo (en cuanto que el enfrentamiento es: pueblo contra oligarquía en un país privado de su soberanía nacional).

De siempre, el problema ha sido el de los inmigrados. No se trata de un problema de detalle, pues probablemente el 60% de los obreros de Euskadi son de origen no vasco. Prescindiendo de las concepciones racistas, o jurídicas, las respuestas que desde el nacionalismo hemos ido dando en los últimos años son al IV Asamblea: lo que determina la pertenencia al pueblo vasco conciencia nacional.

    

Este trabajo, elaborado en el verano del 69 por un militante encarcelado, aparece citado junto con otros ("A los revolucionarios vascos, etc.) en el Zutik núm. 53 de ETA Iraultza ala hil como de escasa difusión. En realidad, aunque circularon algunas copias entre la dirección surgida tras la caída de Artecalle, no llegó a ser editado entre las ponencias para la VI Asamblea.

    

ETAren V. Biltzar Nagusian hautaturiko Biltzar Ttipiko bost kidek sinatu zuten 1970eko abuztuan, eta Gregorio Moran kazetariaren esanetan, Julen Madariaga izan zen beronen idazlea. Testuak berak azaltzen duenez, beste bost kide ere baziren Biltzar Ttipi hartan (horietatik hiru libre, bat hilik, eta bestea espetxean). Agiri honen bidez, V.eko Biltzar Ttipiak indargabe jotzen zuen Seigarren Biltzarrerako deia.

Los nuevos dirigentes (predominantemente universitarios pertenecientes al Frente Obrero) de ETA creían que las huelgas de los obreros españoles podían desencadenar la revolución. En adelante, se concedería prioridad a la acción de masas sobre la lucha armada de los grupos especializados.

Eskubi, exiliado en Francia, y sus partidarios del exilio formaron las Células Rojas para estudiar el marxismo y desarrollar una estrategia adecuada que permitiera a Euskadi el logro de la liberación nacional y el socialismo.

     

A nuestro juicio, lo publicado en los anteriores suplementos de KOMUNISTAK no ha concordado plenamente con los intereses del pueblo. Ha habido en ellos cosas positivas: algunas nociones para conocer determinados aspectos del marxismo, ideas válidas para comprender el proceso de liquidación de la dictadura del proletariado en la U.R.S.S. y para desenmascarar el revisionismo moderno, amén, claro está, de los textos de Lenin y Mao Tsetung aparecidos en los suplementos 18 y 30 respectivamente.

     

Por otra parte, la noción de correspondencia establece una diferencia especifica entre las fuerzas productivas y las relaciones sociales de producción.

Ambas relaciones no son confundidas ni deben ser lo jamás. Obedecen a un cierto tipo de relación reciproca. Ya hemos visto que en esta relación las fuerzas productivas juegan un papel preponderante.

     

Tras la aparición de KOMUNISTAK 3, ha sido publicado un número de la hoja titulada "Gudari" en el que los dirigentes del Partido Nacionalista "Vasco" la emprenden rabiosamente contra nuestro Movimiento.

Estos profesionales del anticomunismo han considerado conveniente dedicar una página de su periódico a mostrar al pueblo vasco lo perversos que somos los comunistas.

    

ETA-BAI dice querer "la revolución". Pero, ¿qué revolución? Cuando se trata de concretar contra quién ha de librarse la lucha revolucionaria y para qué, sin saber lo cual es imposible definir una política, las contradicciones, generalidades y vacuidades están a la orden del día. A. veces, el enemigo resulta ser "el capitalismo", otras veces será "la burguesía, otras, la oligarquía...