BRANKA-2zk-1966

    

Frente nacional vasco o frente de clase

Federico Kruwitg

1966

 

 

FRENTE NACIONAL VASCO O FRENTE DE CLASE

Posición de los imperialistas "de izquierda"

Posición de los abertzales revolucionarios

Condiciones para crear un Frente Nacional Vasco

Fuerzas que deben constituir el Frente Nacional Vasco

Contestaciones al artículo anterior publicadas en el BRANKA Núm. 3

 

Nota a "frente nacional vasco o frente de clase"

 

El artículo "Frente nacional vasco o Frente de clase" apareció en el número 2 de la revista BRANKA, siendo los siguientes artículos críticas a dicho artículo y respuestas a éstas de la misma revista y de su colaborador en los cuatro primeros números "F. Sarrailh de lhartza". El conjunto de estos artículos, en la forma en que aparece en este volumen, sería publicado seis años más tarde como material de formación de la Organización EGI-BATASUNA.

 

 

FRENTE NACIONAL VASCO O FRENTE DE CLASE

 

 

El pueblo vasco está entrando en una nueva fase de su liberación. Y la más segura prueba es el viraje vasco que se está produciendo en todas las fuerzas políticas con actuación en Euzkadi: desde los comunistas hasta los franquistas y gaullistas.

Pero esta afirmación de lo nacional vasco, casi inédita en toda una zona del abanico puramente político, no se está concretizando sin dificultades y contradicciones. En el terreno de las izquierdas, que es el que más directamente nos interesa a nosotros, la entrada de la dimensión vasca a través de E.T.A., ha creado no poca confusión y oportunismo en diversos medios de etiqueta izquierdista.

Tal vez el aspecto más claro de esta aparición de una izquierda vasca, y del lastre hallado en este terreno, sea la discusión sobre la prioridad "a decidir" entre el frente de clase contra la burguesía, o el frente nacional frente a los Estados opresores, (que, en nuestro caso, son no-socialistas).

 

Posición de los imperialistas "de izquierda"

 

Esta posición es perfectamente conocida, pues en Euzkadi sólo ha habido hasta hoy grupos "socialistas" anti-vascos e imperialistas: tanto los P.C. franceses como españoles, y la SFIO como el PSOE, por no citar sino los más conocidos, han actuado en Euzkadi como si el PROBLEMA VASCO NO EXISTIERA. Esto lo han hecho apoyándose en el genocidio franco-español, en el grado avanzado de asimilación a que nos ha llevado la ocupación extranjera, y dejándose llevar en todo por un chauvinismo español y francés tan . patente como reaccionario.

En Flandes, por citar un ejemplo, la desalienación nacional flamenca (lingüística, esencialmente) está prácticamente conseguida fuera de Bruselas: sobre cinco millones de flamencos sólo unos 50.000 (es decir el 1 por cien) continúan hablando lenguas extranjeras. En ese contexto nuevo, conseguido hay que decirlo gracias al apoyo esencial de fuerzas no poco lejanas al socialismo, los partidos "izquierdistas" de signo anti-flamenco y de lengua francesa, se han hundido definitivamente. Hoy en Flandes todos los grupos socialistas han abandonado la idea del Estado unitario, y dan por indiscutido que Flandes es flamenca. Sólo los nostálgicos ultra-reaccionarios y los chauvinistas de derechas piensan aún en una solución no-flamenca para Flandes; es decir, en una solución en que Flandes pueda dejar de ser flamenca. Ya nadie propugna que los flamencos se dejen de "pseudo-problemas" de "pequeños-burgueses", y abandonen su lengua en aras del "universalismo" bien defendido por una "gran lengua" como el francés. El fracaso del genocidio francófono ha impedido que pueda confundirse ya el universalismo con el chauvinismo belga-francófono.

En Euzkadi aún no estamos en ese momento. Y están ocurriendo ante nuestros ojos los últimos y desesperados equilibrios del chauvinismo hispano-francés, empeñado ahora en crear movimientos de contenido imperialista (español o francés) y apariencia "socialista". Así ahora hay una exacerbación clara, de origen español (o francés, al Norte) de hacer creer a algunos que el patriotismo vasco es un sueño "pequeño-burgués"; que el socialismo exige la lucha "unitaria" dentro del Estado Español (o francés, respectivamente); que la liberación nacional ,es una "tentación" que frena la liberación social; etc. etc.

En realidad el signo de estos movimientos es IMPERIALISTA Y ANTI-SOCIALISTA; es CHAUVINISTA ANTI-VASCO Y REACCIONARIO.

Los pseudo-izquierdistas que pretenden hacer creer que el problema vasco es un invento de la burguesía vasca, en realidad parten de una base: la de que el pueblo vasco no está "tan" oprimido nacionalmente como "se hace ver". Ahora bien: si se tiene de la opresión nacional una visión seria (es decir lingüística) el grado de opresión nacional es fácilmente determinable, puesto que se trata de medir el grado de GENOCIDIO LINGUISTICO. Así pues, el decir que el pueblo vasco no sufre una opresión nacional "tan" clara equivale a decir que el pueblo vasco no está sometido a una alienación lingüística "tan fuerte" como hacen ver los "nacionalistas burgueses"...

Ahora bien: la opresión lingüística del pueblo vasco es FLAGRANTE. No es preciso recordar que la escuela, prensa, administración, etc., se hacen en lengua extranjera a ambos lados de la frontera.

"Olvidarse" de este hecho esencial, es "olvidarse" estrictamente de que el problema vasco es un problema nacional. Y este "olvido" es el invariante típico del colonialismo y de todas las opresiones nacionales de la Historia. Todos los partidos españoles y franceses, contaminados por el colonialismo de sus Estados ocupantes, han caído en esta negación del problema específicamente nacional, de los pueblos alógenos ocupados; y en especial, del carácter nacional de la opresión ejercido en Euzkadi. Esta coincidencia de opiniones entre los "socialistas" españoles y las derechas españolas no se produce por el lado de la visión político-social de los problemas; y por eso hay que decir que se produce en la coincidencia CHAUVINISTA ESPAÑOLA de todos ellos, heredada de las justificaciones inventadas por sus ejércitos de ocupación más abyectamente imperialistas y reaccionarios.

Así que entre nosotros haya "vascos" que confundan el socialismo con el imperialismo inconfesable de las "izquierdas" chauvinistas de los Estados de ocupación, prueba justamente la profundidad y la eficacia del genocidio que padecemos. Pues estas posturas no se producen en Flandes, por ejemplo; menos aún en Francia o en España: nadie sostiene en París que el negarse a que Francia se disuelva en Alemania sea un 'prejuicio "pequeño-burgués"... Estas posturas y esas aplicaciones del marxismo, sólo se producen apoyándose en la eficacia del genocidio imperialista, lo cual mal puede ser identificado con el socialismo y la democracia.

Los pseudo-izquierdistas con acción en Euzkadi, dan por consumado el genocidio. Y aún sabiendo que hay una fuerte voluntad NACIONAL en el país, y que el genocidio no está sino en curso (pero no culminado) tratan de olvidar que ese problema existe y que moviliza enormes fuerzas en Euzkadi. Este desaprovechamiento patente de energías revolucionarias revela que lo que tratan de hacer no es la revolución socialista vasca, ni siquiera la revolución socialista española, sino que tratan, objetivamente, de que no se llegue ni a la liberación nacional vasca, ni a la liberación socialista. Al dividir las fuerzas revolucionarias actúan como apéndices del Estado burgués opresor; y así no es extraño que la policía ocupante propugne esta maniobra de división, y la impulse incluso por medio de acciones secretas y de infiltraciones hábiles.

El socialismo no está detrás del genocidio, sino contra el genocidio. Dar por bueno el genocidio y adoptar posiciones españolas o francesas (adoptarlas OBJETIVAMENTE, insistimos, "olvidando" la dimensión NACIONAL Y CULTURAL del pueblo vasco) es estrictamente anti-socialista; y, por supuesto, anti-vasco. "Olvidar" que hay un problema nacional vasco, es convertir a los vascos no desnacionalizados en ciudadanos de segunda; y a los traidores y desvasquizados en ciudadanos privilegiados. Es proclamar el socialismo con ciudadanos preferentes y ciudadanos de segunda, exactamente igual que en la democracia formal más burguesa; y dando preferencia a los individuos alienados!

Propugnar así hoy el frente DE CLASE frente a la burguesía, es hacer el juego a la burguesía y reforzar el imperialismo franco-español. Que este empeño se disfrace bajo una terminología marxista no cambia el carácter profundamente BURGUES Y REACCIONARIO de la empresa.

 

Posición de los abertzales revolucionarios

 

Para nosotros el planteamiento es exactamente opuesto, y no puede menos de serlo; pues somos conscientes de la dimensión NACIONAL de nuestro problema.

Nosotros nos negamos a aplicar en Euzkadi planteamientos válidos en España, por la sencilla razón de que no se nos "olvida" en ningún momento que nuestro país está sometido a una TERRIBLE OPRESION NACIONAL, y que el grado de desnacionalización es tan avanzado que sólo con un enorme cinismo podemos decir que la opresión genocida no es "tan" fuerte...

Bajo la ocupación extranjera el euskaldun (es decir, EL VASCO) es un ciudadano inferior, y sometido a la más atroz de las opresiones: la que le aísla de toda comunicación, y lo hace sordo y mudo. Su derecho a la cultura tiene como precio la alienación nacional; su integración social pasa necesariamente por el desprecio forzoso de su ser más profundo: el que le da el prisma de su lengua. Bajo la ocupación extranjera, por tanto, SOLO CABE LA PROSECUCION DEL GENOCIDIO.

Y no sólo esto. La historia de Euzkadi no se explica desde hace cien años, y probablemente más, sin tomar en consideración el deseo, cada vez más consciente, de que el pueblo vasco llegue al autogobierno y a la independencia nacional. El contenido nacional del carlismo y del estatutismo es más que evidente, aunque haya sido traicionado por los partidos que los dirigieron. Así pues, el "olvidar" la dimensión NACIONAL vasca es olvidar lo esencial de la voluntad nacional vasca desde hace más de un siglo.

De ahí se deduce que cuantos "olvidan" la dimensión NACIONAL vasca y tratan de reducirla a "chauvinismo" o a "romanticismo pequeño-burgués", tratan a la vez de CONSUMAR EL GENOCIDIO Y OPONERSE A LA VOLUNTAD DE EUZKADI. El internacionalismo socialista presupone la igualdad de los pueblos en el plano nacional.

Que algunos no ven esto así se ve claramente en su posición ante el problema que citamos hoy: el del frente de clase. Como consumar el genocidio y oponerse a la voluntad de Euzkadi es frenar objetivamente el movimiento revolucionario dentro de los Estados español y francés, decimos nosotros que quienes "olvidan" la dimension nacional son los IMPERIALISTAS REACCIONARIOS; y doblemente traidores si son vascos. No tratarles como tales es caer en la complicidad antivasca y anti-socialista más clara.

El frente de clase es posible y es revolucionario SOLO DONDE NO IMPLICA CONTRADICCIONES QUE LO FRENEN. En España el frente de clase es revolucionario.

En Euzkadi el frente de clase es reaccionario y anti-vasco. Hacernos creer que no es así, es EXPORTAR IMPERIALISMO IDEOLOGICO de la peor especie; es confundir el internacionalismo con el imperialismo hispano-francés.

Lo revolucionario hoy es el FRENTE NACIONAL VASCO, pues él va en contra del genocidio, se apoya en el derecho del pueblo vasco a la autodeterminación, se poya en la voluntad del pueblo vasco, y va en contra de los Estados burgueses español y francés, asestándoles un rudo golpe: que aparte de poner fin a parte de su colonialismo, hará posible el establecimiento del socialismo en el momento de crisis de la burguesía en Euzkadi y tal vez en España y Francia, amén de Cataluña, Portugal, etc. El Frente Nacional Vasco, sobre un programa nacional MINIMO, es lo único verdaderamente vasco y verdaderamente socialista.

El frente de clase no es para hoy en Euzkadi. Pedirnos que luchemos en el marco de los Estados español y francés, es pedirnos que renunciemos a todas las posibilidades revolucionarias y además a nuestros más profundos sentimientos.

 

Condiciones para crear un Frente Nacional Vasco

 

Olvidar que en el proceso de liberación del hombre vasco no hay fases es absurdo. Existen fases. Querer quemar etapas es no querer quemarlas; pues las etapas se queman una a una, o no se queman.

Pedir la creación de un frente de clase en Euzkadi, como ya hemos dicho, equivale a oponerse a una gran parte del pueblo vasco que, por diversas razones, luchará contra tal frente. El frente de clase funciona así como maniobra de la reacción.

Crear el Frente Nacional, por el contrario, sólo pone frente a él a los chauvinistas españoles de derechas y de "izquierdas"; pero moviliza, si en él entran fuerzas progresistas (y eso depende de la izquierda vasca, más que de la derecha...) a todos los elementos dinámicos del país hoy. Las manifestaciones colectivas de Euzkadi, la tendencia de los encarcelados durante los últimos años en nuestro país, el signo de los intelectuales vascos, el resurgimiento relativo de nuestra lengua nacional contra todas las presiones, la vasquización de todos los movimientos (incluidos los mismísimos obispos franquistas!) todo hace ver, a quien no es víctima del chauvinismo hispano-francés, que lo efectivo lo que aúna voluntades, lo que puede poner en marcha un cambio de estructuras profundo en todos los planos, es EL FRENTE NACIONAL VASCO.

En la fase actual, además, este es el quehacer, y no la lucha contra la burguesía, ni la reducción crítica de su ideología. En la fase actual lo revolucionario es lo que logra la unanimidad contra los Estados que nos oprimen nacional y socialmente; por eso lo revolucionario es hoy EL FRENTE NACIONAL. El frente de clase HOY es un sueño imperialista condenado al fracaso. Oponerse al Frente Nacional porque "a lo mejor" lleva a una Euzkadi burguesa, es algo tan inadmisible como oponerse a él porque "a lo mejor" lleva a una Euzkadi socialista. Es normal que el Frente Nacional no se cree en el equívoco ni en la ingenuidad: todos cuantos entran en un Frente Nacional, sobre un programa mínimo, saben que entran en un PACTO TACTICO; y es natural que se preparen para la lucha posterior: tanto los que temen una dictadura de los comunistas como los que temen una dictadura reaccionaria. En esto no engañamos a nadie, y sería absurdo intentarlo. Pero abandonar el Frente Nacional por un RIESGO equivale a mantener el status quo actual, anti-vasco y anti-socialista, que es CERTIDUMBRE. Ningún patriota, ningún vasco, ningún socialista no-vasco incluso, puede oponerse al Frente Nacional Vasco por temor a que no lleve a la Euzkadi que él propugna; pues su no creación equivale a la aprobación objetiva de la situación actual.

En consecuencia, proclamarse "no nacionalistas, sino socialistas" (como propugnan algunos) es anti-vasco y anti-socialista; pues cierra las puertas del Frente Nacional que tiene como denominador común EL NACIONALISMO VASCO.

Querer confundir este nacionalismo de pueblo oprimido con el nacionalismo de Estado imperialista, no puede ser tachado sino de mala fe.

Con vista a la creación de este Frente Nacional, todo lo que le favorece, es revolucionario; y todo lo que lo frena reaccionario.

Como socialistas y como abertzales, por lo tanto, propugnamos la confección de un programa mínimo de signo NACIONAL; y pedimos, incluso, que las reivindicaciones puramente políticas (marxismo, personalismo cristiano, u otras) queden REDUCIDAS A UN MINIMO en la propaganda conjunta de masas. Un programa común tal y como la INDEPENDENCIA NACIONAL Y DEMOCRACIA es más que suficiente en la fase actual.

Esto no indica que los grupos que integran el Frente Nacional sean apolíticos; sino que, hasta la independencia nacional, actúen de tal modo que su acción sea compatible con la subsistencia la unión táctica repetida, y representada por el Frente Nacional.

 

Fuerzas que deben constituir el Frente Nacional Vasco

 

Todos los movimientos o partidos vascos que luchan por la desalienación nacional de Euzkadi a través de la independencia deben tomar parte del Frente Nacional Vasco. E, inversamente, ningún movimiento o grupo que considera secundaria u "olvida" la dimensión nacional del problema de Euzkadi puede entrar en dicho Frente Vasco. La divisoria no es HOY lo político-social, sino lo NACIONAL. Sostener lo contrario es imperialismo hispano-francés, consciente o inconsciente.

Cabría entrar ahora en un análisis profundo de los movimientos o partidos que hoy, objetivamente, están dentro o fuera de esta idea de Frente Nacional; pero esto sería por nuestra parte meterse en asuntos totalmente ajenos a "BRANKA"; pues la fijación o el cambio de la línea política de una organización es un asunto interno.

Es claro, con todo, que las apariencias, sobre todo desde hace unos años, parecen indicar que pocos grupos vascos actúan por la liberación NACIONAL de Euzkadi. Pero esto puede deberse, en ciertos casos, y hasta cierto punto, a una esclerosis de tipo reglamentario y a errores de tipo táctico, en gran parte debidos a la guerra mundial y a la prolongación anormal e imprevisible del Estado español en su forma política actual. Sería una presunción grave considerar a los militantes, sobre todo jóvenes, de los diversos grupos y partidos, incapaces de corregir los errores del pasado y de imponer una evolución VASCA; sobre todo cuando un conjunto de factores, y la aceleración de los acontecimientos peninsulares, obligan a todas las fuerzas políticas vascas a un replanteo total y rápido de su táctica, de su estrategia, y hasta de sus mismos idearios.

En principio así estimamos que grupos tales como el Partido Nacionalista Vasco, Acción Nacionalista Vasca, Solidaridad de Trabajadores Vascos, Euskadi ta Askatasuna, y Enbata, pueden estar de acuerdo en el fondo en que la LIBERACION NACIONAL es el primer paso para cualquier solución vasca, y ser susceptibles así de orientarse hacia una acción conjunta en un Frente Nacional. Es preciso que sus militantes respectivos tomen conciencia plena de las necesidades de Euzkadi de HOY, frente a los gobiernos extranjeros de ocupación, e impongan a sus direcciones respectivas una táctica NACIONALISTA EUSKALDUN, tendente a crear, a la mayor brevedad, un FRENTE NACIONAL VASCO sobre un programa mínimo de afirmación nacional.

Parece necesario precisar que no sólo ciertas "izquierdas" anteponen el frente de clase al frente ~lona', haciendo así política imperialista "por la izquierda"; sino también la "derecha" vasca puede caer, cae de hecho, en un defecto simétrico. Al poner algunos como condición para la entrada en un Frente Nacional Vasco la exclusión del mismo de los comunistas abertzales, anteponen de hecho los intereses de clase a los intereses de la nación; y, al impedir o frenar el nacimiento de un verdadero FRENTE ABERTZALE, con comunistas y socialistas revolucionarios abertzales por ejemplo, propugnan en el fondo el mantenimiento de la opresión ANTI-VASCA actual.

Así todas las fuerzas del abanico vasco deben luchar hoy, en sus filas respectivas primero, para imponer la idea del Frente Nacional No, repetimos, llevadas a ello por una visión utópica y reaccionaria de una nación vasca al margen de las clases (o incluso sin clases!), sino sólo porque la única solución Vasca posible es por medio del Frente Nacional.

Es preciso denunciar hasta el fin las desviaciones anti-nacionales, tanto de "izquierdas" como de "derechas"; pues cualquier solución NACIONAL pasa, en Euzkadi como en cualquier otro país sometido a la opresión anti-nacional, por la liberación NACIONAL (es decir, por el Frente Nacional que lleva a ella). Sólo las soluciones imperialistas (hispano-francesas y anti-vascas) son posibles fuera del Frente Nacional, y sin independencia nacional como primer paso necesario. En esto todos los vascos deberían estar de acuerdo hace ya tiempo; pero no lo están.

Nosotros invitamos así, en nombre de nuestra afirmación nacional común, a todos los partidos y movimientos vascos de signo abertzale, a la creación del clima adecuado a la iniciación del diálogo, con vistas a la aprobación de un programa común mínimo de signo nacional y a la constitución de un Frente Nacional Vasco al servicio del mismo, condición "sine qua non" para cualquier solución VASCA del problema de EUZKADI.

(Sacado del BRANKA NUM. 2. FRENTE NACIONAL O FRENTE DE CLASE. Tx.) 1966

 

Contestaciones al artículo anterior publicadas en el BRANKA Núm. 3

 

Un lector de San Sebastián, que firma "Donosti", nos escribe:

"No estoy de acuerdo con vuestras posiciones. Estáis desenfocando el problema. A mi juicio no conviene falsear el problema, que es un problema de clases, mezclándolo con prejuicios heredados del nacionalismo pequeño-burgués del P.N.V. ... El idioma, por ejemplo, no es un absoluto; lo mismo que la nación no es un absoluto. Lo único real en toda circunstancia es la lucha de clases, verdadero motor de la historia. Todo lo que no sirve a esa lucha de clases es reaccionario. Vosotros, al dar una importancia esencial a la lengua, vais en contra del internacionalismo obrero, caéis en el chauvinismo pequeño-burgués, y dificultáis un planteamiento de clase para derrotar a la burguesía".

 

Respuesta de Branka al comentario anterior.

(Nuestro lector parece no haber entendido gran cosa de socialismo, y confunde internacionalismo con españolismo. Si hay algo de origen netamente burgués es el imperialismo español en Euzkadi; y si hay un idioma impuesto hoy en Euzkadi por la burguesía, es el idioma español. No son los labradores, pescadores y obreros de ferrería quienes han impuesto el español; sino los generales venidos desde Madrid, de Espartero a Franco, y con ellos los capitalistas vascos traidores. En cuanto a lo de "absoluto", el único idioma que no presenta caracteres "absolutos" en Euzkadi es el español justamente.

Lo reaccionario por otra parte, no es una categoría abstracta e inmutable. HOY es objetivamente reaccionario lo que tiende al "status quo" actual, es decir, lo que frena a las fuerzas HOY revolucionarias, contrarias objetivamente al orden jurídico establecido. Negarse a ver en la dimensión NACIONALISTA de esta fuerza, lo esencial de la potencia revolucionaria, es chauvinismo español: es NO PODER CREER que los vascos puedan sentir de veras deseos de autodeterminación NACIONAL, y de SEPARARSE de España y Francia. Como esta incapacidad de "creer" se ejerce en contra de las fuerzas naturales del pueblo vasco, y a favor del imperialismo de los ejércitos de ocupación del Norte y del Sur, el calificar a "Donosti" de objetivamente reaccionario es correcto.

Sólo los imperialistas franceses "de izquierdas" pedían en Argelia un socialismo no-argelino, en concordancia profunda con el chauvinismo francés de la O.A.S. No existe socialismo ni democracia sobre la ocupación militar y la defensa del imperialismo burgués, ansioso de "imperio".

La primera derrota de la burguesía en Euzkadi es la auto-determinación e independencia del pueblo vasco.

Recordamos a "Donosti", por último, que hay vascos fuera del "imperio" español, y que ellos son tan vascos como los de Régil)

 

El colaborador F.S. escribe por su parte: (contestando a "Donosti")

"Nuestro lector parece continuar aún bajo esquemas que pasaban por "marxistas", y que en una época ya pretérita se impusieron a mentes poco preparadas. Esta carta, evidentemente, en un país centro-europeo, donde los problemas básicos del socialismo están en la mesa de las discusiones, no hubiera merecido un comentario. Pero entre nosotros, donde los fetiches mentales y las alienaciones (también las alienaciones causadas por un materialismo mecanicista) aún no han sido eliminadas, merece que le dediquemos un comentario. Es como representante de una corriente de pensamiento, que aunque ya sobrepasada en otras partes, aún puede causar males entre nosotros, justamente por esa ignorancia de los problemas básicos del socialismo.

El autor nos viene a decir nada más ni menos que "estamos desenfocando el problema", que "estamos falseando el problema, ...que es un problema de clase". Y nos quiere enseñar que la "nación no es un absoluto". Evidentemente que “Donosti” no aduce, en apoyo de sus aseveraciones, otra cosa que su autoridad divina, sus afirmaciones excathedra.

Nosotros, como materialistas dialécticos, sabemos muy bien que el problema nacional "no es un absoluto".., pero quisiéramos recordarle a nuestro lector, que no sólo el problema nacional no es un absoluto, sino que tampoco lo es el problema de clases... Nuestro lector, está empero desencajando, basándose sin duda alguna en una superficial asimilación de tesis marxistas, algo que es menos relativo, por un hecho que es mucho más relativo que el problema de las naciones.

Nuestro lector, evidentemente, ignora el punto de vista marxista sobre el problema de las nacionalidades. De lo contrario sabría que el hombre se humanizó, como muy acertadamente demostró Engels, gracias al idioma. Así que el idioma, el idioma en concreto y no idioma en abstracto, fue el útil de trabajo que sacó al hombre de su estado de animalidad y lo pasó al de la Humanidad. Y como el socialismo trata de solucionar problemas humanos... tiene que dilucidar el problema del idioma mucho más a fondo que el de la lucha de clases. Evidentemente nuestro lector sigue afirmando una serie de inexactitudes aún mayores cuando dice "que la lucha de clases es el verdadero motor de la Historia". Y luego afirma con aires sabiondos de manera absoluta: "Todo lo que no sirve a la lucha de clases es reaccionario".

Todas estas "verdades" absolutas que nos proyecta “Donosti”, demuestran que nuestro lector del Socialismo y del Marxismo no tiene más que un conocimiento de refilón... y que no lo estudió más que en unos cursillitos de divulgación. Sería, pues, de recomendarle, que antes de hacer tales afirmaciones se dedicase a profundizar un poco en los escritos de los clásicos y de los teóricos socialistas.

Si como es hoy una cuestión indiscutida, tanto por los marxistas como por sus enemigos, de que el idioma fue el medio por el que se humanizó la humana criatura, V. Afanasiev en "Les principes de la Philosophie" (Ed. Moscu) dice:

"El lenguaje jugó un papel importante en la formación de la conciencia humana. El lenguaje, que nació con la conciencia sobre la base del trabajo humano, fue la fuerza poderosa que ayudó al hombre a separarse del reino animal, a desarrollar su pensamiento y a organizar la producción material" (pág. 105).

Y un poco más adelante dirá:

"Marx llamó al idioma la realidad inmediata del pensamiento. Y esto por la simple razón, de que el pensamiento no puede existir sin el envoltorio material de la palabra".

De aquí que el idioma, que está a la base de las fuerzas productivas y que por lo tanto es algo mucho más íntimamente ligado a la condición humana que las propias infraestructuras... ha jugado desde su propia aparición un papel bastante más importante en el desarrollo de la sociedad y de las fuerzas productivas, que la lucha de clases, la cual es una aparición histórica muchísimo más tardía. La humanidad ha vivido las 9/10 partes de su existencia en un sistema productivo. La lucha de clases aparece, solamente con los sistemas esclavistas cuando las fuerzas productivas permiten la acaparación de un plus-trabajo.... y permiten el mantenimiento de esclavos. Así que hacer de lo que es muchísimo más relativo, un absoluto, como lo hace “Donosti”, es una posición completamente errónea anti-científica y anti-socialista.

Quisiéramos recordar a nuestro lector, y a otros que opinan como él, las palabras del investigador y filósofo marxista alemán Robert Haveman, quien en su obra "Dialektik ohne Dogma. Naturwissenschaft und Weltanschauung" dice:

"De una importancia decisiva para el desarrollo del pensamiento humano y de la cultura humana en general fueron naturalmente el idioma y la escritura. Ellos permitieron la transmisión de los conocimientos. El hombre es el primer ente vivo que es capaz de crear un proceso continuado de cognición que sobrepasa a la duración de la vida de un individuo. Sin idioma y sin escritura no hubiera sido nunca capaz de ello. Nosotros todos estamos sobre las espaldas de nuestros antepasados que nos precedieron en miles y cientos de años. En nosotros están acumuladas la ciencia y el conocimiento que nos llega desde lo más profundo de nuestro pasado. De ello vivimos. Mayormente no nos damos cuenta de qué forma tan profunda estamos enraizados espiritualmente en nuestros antepasados y en nuestro pasado: Vivimos al día y frecuentemente nos olvidamos de los manantiales profundos de nuestra cultura".

Estas palabras de este conocido intelectual y filósofo marxista, miembro de la Cámara Popular Alemana, quizá le den que pensar a nuestro lector, que el problema cultural... es algo más que un prejuicio "pequeño-burgués"... y que en efecto el idioma tiene una importancia bastante más esencial que la propia lucha de clases. Afirmar lo contrario es caer en demagogia barata, en verborrea huera de sonsonete marxista, es no haber comprendido lo esencial del marxismo y de la concepción dialéctica del mundo.

Nuestro lector además está demostrando claramente que sufre una alienación... puesto que ya al parecer ni sabe cuál es la razón del combate socialista. Confunde los medios con el fin... El fin de la lucha NO ES DERROCAR A LA BURGUESIA. Para el socialismo derrocar a la burguesía es un medio para aumentar las fuerzas productivas, y esto a su vez es un medio para crear las condiciones necesarias para la "dignificación del hombre". En este sentido el fin de la lucha socialista... y la propia lucha de clases, son únicamente medios para llegar a la revolución cultural.

Hacer un absoluto de la "lucha de clases" como, evidentemente hace “Donosti”... es caer por "ultra-izquierditis" en un puro reaccionarismo. En efecto, la lucha de clases aparece en una época muy tardía de la vida humana sobre el planeta... en realidad aparece con las primeras culturas. Quizá no ignore nuestro lector que el establecimiento de las sociedades clasistas (lo cual según el punto de vista marxista es un progreso, un paso positivo en la Historia de la Humanidad) son las CLASES OPRESORAS las que juegan un papel histórico. De aquí que en la terminología marxista los modos de producción se denominen según la clase opresora... y no según la de los oprimidos. Marx llamó en alemán al sistema esclavista "Sklavenhalterei"' es decir sistema de poseedores de esclavos. El sistema que le sigue se llama "feudal", por los señores feudales... y el burgués y capitalista se llaman así por los burgueses y capitalistas. Es únicamente debido a un infantilismo demagógico que se está "diosificando" a los oprimidos. Marx en el “Manifiesto del Partido Comunista" hace el elogio mayor que jamás se haya hecho de la burguesía. Si nuestro lector hace un absoluto de la lucha de clases, que es según él el único motor de la Historia, debería saber que los avances históricos, las culturas... han sido creadas POR LOS EXPLOTADORES, que la cultura griega fue la cultura de los poseedores de esclavos griegos, la egipcia de los señores y Faraones egipcios... y que poco importó si para ello tuvieron que explotar a judíos o escitas, a nubios o frigios. Si con una mentalidad cándida quiere hacer un absoluto de la lucha de clases y de su aportación a la cultura humana, lo que tiene que hacer "Donosti" es entonar un himno de alabanza a los explotadores, puesto que fueron ellos los que cumplieron con la misión histórica. Las revueltas (no revoluciones... distingamos!) de los esclavos bajo Spartacus y en la Edad Media, no pudieron nunca tener un sentido positivo.

Ellas sólo contribuyeron al avance cultural cuando se dieron otras condiciones, mayormente debidas a descubrimientos silenciosos efectuados en el campo de la técnica.

  1. Afanasiev en "Les Principes de la Philosophie" dice: "Bajo los sistemas de la esclavitud y de la feudalidad las sublevaciones de los oprimidos, no podían acabar con la explotación, porque las condiciones necesarias aún no estaban maduras. El nivel de la producción no permitía aún pasar a un sistema sin explotación ni opresión".

Fueron inventos silenciosos, como el de la agricultura, los que permitieron el crear los primeros gérmenes de la cultura humana, fue el invento del arado de púa el que permitió establecer los sistemas esclavistas... y más que la sublevación de Spartacus y sus seguidores, fue el invento del arado con reja el que derrumbó al Imperio Romano e hizo posible el cultivo de las ricas tierras de Europa central. En cuanto a la lucha de clases de los plebeyos romanos contra los patricios, por no citar sino un ejemplo, se trataba de luchas que nos recuerdan mucho a otras que aún hoy en el siglo XX se dirimen, se trataba de luchas entre clases explotadoras, de hijos de una misma nación para distribuirse el producto del robo perpetrado contra alienígenas. Los "proletarios" romanos no luchaban por otra justicia que aquella que les diese una mayor tajada en la expoliación de los pueblos que sometían los patricios. Al igual que muchos "proletarios" actuales, hijos de naciones explotadoras, lo único que pretenden es que les den una mayor parte del robo de los pueblos sometidos a sistemas coloniales.

El fin del socialismo es la supresión del sistema de "clases" (por lo tanto también de la clase proletaria)... y el establecimiento de un sistema sin clases, que permita un desarrollo de la humana personalidad y esto, les guste o no a los hijos de las etnias explotadoras.

No olvidemos, que si las revoluciones son como "las comadronas que dan vida a una nueva sociedad"... por mucha importancia que tenga la comadrona... hay aun un tercero... que es el padre, el engendrador de la criatura que no tiene menos importancia que la comadrona. (Aún a nadie se le ha ocurrido el apellidar a los hijos por los nombres de las comadronas, y sí por el del padre y de la madre). De tanto oír esa frase clásica, estamos olvidándonos del progenitor.

Según la concepción marxista de la Historia, en la base de todo proceso humano están la "fuerza de trabajo", por la que Marx entendía el conjunto de los medios intelectuales y musculares que posee el hombre para trabajar. Pues bien, entre estos medios intelectuales ocupa un lugar primordial el lenguaje articulado, cada idioma en concreto. La fuerza de trabajo desarrolla dialécticamente los medios de producción y ambos conjuntamente representan las "fuerzas productivas". Según las fuerzas de trabajo se establecen las "relaciones económicas" y la interacción de ambas es lo que define a la infraestructura de una sociedad. Sobre este fondo fértil de las infraestructuras nacen las super-estructuras (costumbres, instituciones, ideologías, etc.). Las super-estructuras, a su vez, reaccionan sobre la infra-estructura, a fin de determinar su curso ulterior. El curso de la Historia está determinado por las contradicciones que se reflejan en las super-estructuras a causa de los conflictos entre los hombres. Estos conflictos serán a su vez trasladados en las mentes humanas por la oposición de ideas, las cuales modificando las acciones humanas, reaccionan sobre las relaciones económicas.

La lucha de clases se establece sobre las relaciones de producción que engendran las infra-estructuras... pero a todo ello le precede algo muy importante... que es que para que todo ese desarrollo de fuerzas productivas, esas infraestructuras y super-estructuras puedan existir.,. fue necesario que el hombre saliese del "status" de la animalidad... lo cual hizo gracias a los idiomas en concreto. He aquí que SI que tiene cada idioma una fuerza decisiva, una importancia incuestionable... sin él no hubiera nunca sido el hombre lo que es, ni existirían infra‑estructuras, ni super-estructuras... y hasta las propias superestructuras (al igual que las infraestructuras) llegan a establecer por fijación lingüística. De aquí que tenga tanta importancia, inclusive para el desarrollo ulterior de la sociedad y el paso a una sociedad sin clases, saber qué tipo de super-estructura ideológica ha creado cada pueblo... La esencia del Materialismo dialéctico está en aplicar a cada caso concreto la teoría de la lucha de clases, cambia de apariencia, rumbo y contenido al aplicarla".

F.S.

 

RESPUESTA AL ARTICULO "FRENTE NACIONAL VASCO O FRENTE DE CLASE", APARECIDO EN "BRANKA" NUM.2

Somos un grupo de jóvenes trabajadores vascos. Desde hace unos meses militamos en un movimiento socialista revolucionario vasco. Nos hemos comprometido así al encontrar en él la posibilidad de unificar en una sola lucha nuestras ansias de liberación (nacional-social o social-nacional). Nos ha sido posible combatir como OBREROS VASCOS. No se nos ha pedido que dejáramos de ser obreros para ser vascos y mucho menos lo contrario.

En tu escrito hemos visto cosas que nos han gustado. No nos extenderemos en alabanzas pues suponemos que habrás recibido muchas y quizá pocas críticas. Por eso hemos pensado que sería útil pasarte por escrito estas notas o comentarios a algunas de las frases que más nos han llamado la atención. Si lo consideras oportuno puedes insertar estas líneas en BRANKA. De ese modo podremos entablar diálogo sobre estas cuestiones que tanto nos preocupan.

Lamentamos no poder enviar esta carta en euskera pero hemos de confesar que aunque casi todos nosotros lo hablamos ninguno es capaz de escribirlo.

Tu artículo pretende ser una aportación a

"... la discusión sobre la prioridad "a decidir" entre el frente de clase contra la burguesía, o el frente nacional frente a los Estados opresores, (que, en nuestro caso, son no-socialistas)" (p. 53). Precisamente si los Estados opresores son no-socialistas, o sea: son burgueses, no puede haber duda que la lucha contra tales Estados ha de ser una lucha contra la burguesía. Existe pues, en nuestra opinión, un error de planteamiento inicial. Y viene acompañado por otro error muy importante ya reflejado en el título (y manifestado en varios párrafos posteriores):

"FRENTE NACIONAL VASCO O FRENTE DE CLASE"

¿Existe realmente este dilema?, ¿es que el frente de clase no es un frente nacional?

"Lo revolucionario hoy es el Frente Nacional Vasco, pues él va en contra del genocidio (...) y va en contra de los Estados burgueses español y francés... (p. 57)

¿Significa ello que clase trabajadora no va contra el genocidio?, ¿Quieres decir que la clase trabajadora vasca no va en contra de los Estados burgueses español y francés?; ¿quién va en contra de todo ello entonces? ¿la burguesía?. Si es una lucha entre burguesías (vasca contra española o francesa) es más fácil entenderlo.

Pero en una fase de capitalismo de Estado como de la que se vive en ambos Estados la única burguesía interesada en luchar contra ellos será una parte de la pequeña y media burguesía vascas (concretamente los propietarios "marginales" y ciertos grupos "terciarios").

Pero esta pequeña y media burguesía no lucha por el socialismo sino por la vuelta a una etapa del capitalismo ya superada, a una etapa pre-neocapitalista. Llegados al capitalismo monopolista de Estado el paso siguiente es el socialismo. Cualquier otra fórmula es un paso atrás.

En tu escrito vemos un continuo olvido de la conciencia vasca de la clase trabajadora, vemos incluso —perdona si nos equivocamos— un miedo irracional a la clase trabajadora:

"Propugnar así hoy un frente de CLASE frente a la burguesía, es hacer el juego a la burguesía" (p. 56).

"En Euzkadi el frente de clase es reaccionario y anti-vasco" (p. 57).

¿No es lo mismo que decir la clase obrera vasca es reaccionaria y anti-vasca? No comprendemos...

"El frente de clase no es para hoy en Euzkadi" (p. 57).

¿Para cuándo es?, ¿Pretendes decirnos que nosotros los obreros tenemos que dejar de luchar contra la burguesía, hemos de permitir que nos exploten, opriman y alienen?

Seguramente la raíz de estas conclusiones esté en el hecho de considerar las realidades sociales y nacionales como dos cosas diferentes. Así olvidas que "el problema nacional vasco" — por lo menos para los trabajadores— es la totalidad de los problemas de nuestro pueblo (sociales, culturales, políticos y económicos). A menudo hablas de liberación nacional como algo diferente y con prioridades sobre la liberación social. Para nosotros son la misma cosa. ¿No será que estamos hablando de dos liberaciones nacionales diferentes?

No podemos ocultarte que conociendo tu condición de socialista muchas de tus afirmaciones nos han causado extrañeza y desconcierto.

A nuestro modo de ver es urgente la elaboración de un programa obrero vasco. Las alianzas de las que tú hablas no pueden ser tratos de líderes en el exilio, han de ser encuentros en la lucha. Nosotros como obreros y como socialistas revolucionarios tenemos que hacer un programa obrero nacional y luchar por la unidad obrera. Las otras clases nacionales que hagan sus programas y que pasen a la acción; si esa acción conjunta que tú preconizas es todavía posible es en el campo de batalla donde lo comprobaremos. Pero si esas fuerzas se limitan a poner condiciones, a intentar subordinar nuestra clase a la suya, a luchar por nuestra división, habrá que pensar que ese romántico FRENTE NACIONAL va a ser algo difícil de lograr.

Por nuestra cuenta estamos empeñados en el logro de la UNIDAD OBRERA DE EUZKADI sobre la cual y por la cual se ha de construir —en sucesivas etapas, como tú indicas— el socialismo que no podrá ser sino vasco, si es tal socialismo. Un socialismo que signifique libertad y autogobierno del Pueblo vasco.

Unidos en la lucha por una EUZKADI POPULAR te saludamos animándote a seguir adelante en tu intento de realizar una revista teórica del socialismo revolucionario vasco".

 

Contestación a la carta anterior. Firma F.S.

"Hemos recibido en la redacción de BRANKA esta carta redactada por "un grupo de obreros vascos", que saludarnos fraternalmente al decirnos que ellos luchan por unificar en una sola lucha la lucha nacional de liberación del Pueblo vasco con la lucha social de liberación del hombre vasco. Nada más justo, puesto que no puede existir una sin la otra. A pesar de ello, nos parece que este grupo de obreros patriotas y socialistas no se han dado cuenta del sentido del artículo de muestro compañero Tx.

Empecemos pues por aclararles algunos conceptos.

1) Un frente es, por su propia esencia, una agrupación de personas de DIFERENTES tendencias, que se une por conseguir un fin común determinado.

2) De aquí que un frente de Liberación Nacional, reúne a todas aquellas personas que consideran primordial la liberación nacional SIN QUE NINGUNA DE ELLAS por tal razón prescinda de su ideología, de su programa político y social.

3) Un frente de clase tiene por fin unir a DIFERENTES FUERZAS que tienen diferentes puntos de vista sobre una infinidad de cuestiones, pero que tienen en común las aspiraciones de una clase. Esto dicho, queremos aclararles a nuestros amigos que evidentemente UN Frente Nacional NO ES, ni puede ser un frente de clase, ni un frente de clase es, ni puede ser, un frente nacional; por la simple razón de que si es frente de clase tiene que reunir a la gente con un tal ideal de clase, y tiene que dejar fuera a otras clases sociales; y si es un frente nacional, NO puede admitir en su seno a aquellas fuerzas que no luchen por la liberación nacional.

Nuestros amigos sacan del artículo de Tx. un párrafo que citan (p. 53), y al querer deducir las consecuencias de lo que Tx. afirma, viene a cometer un trastoque de causa con efecto:

"Precisamente si los Estados opresores son no-socialistas, o sea burgueses, no puede haber duda que la lucha contra tales Estados ha de ser una lucha contra la burguesía".

A esto tendremos primeramente que contestar que el hecho de ser "no-socialistas", no implica eo-ipso que se trate de Estados burgueses, es decir, que sean el instrumento de opresión al servicio de una clase burguesa. Cualquiera que haya investigado algo la naturaleza del Estado español sabe, por ejemplo, que la clase dominante en el Estado español no es justamente una clase burguesa (tal y como se entiende en Europa por burguesía); sino que el Estado español tiene mucho de "feudal" (pre-burgués), ya que no se puede decir que en España ha tenido lugar la revolución burguesa. Pero lo que nuestros amigos parecen olvidar es que dichos Estados tienen una característica MUY IMPORTANTE, a saber, que son los instrumentos al servicio de unas castas opresoras que tiene la característica de ser, al sur del país: ESPAÑOLA y al norte de la frontera, (en este caso, además, de claramente burguesa) ser FRANCESA. Se trata pues, refiriéndonos al caso del

Estado español, del instrumento de explotación al servicio de una CLASE ESPAÑOLA. No es en ningún caso el Instrumento de explotación al servicio de una clase EXPLOTADORA VASCA. Y esto es muy importante que no conviene olvidarlo o minimizarlo. De aquí que la consecuencia que sacan nuestros amigos sea errónea. La frase tiene que rezar como sigue: Precisamente si los Estados opresores son no-socialistas: la lucha contra tales Estados, cualesquiera que sean las fuerzas que integren un frente de liberación nacional, es una lucha progresista y en definitiva una lucha por el socialismo.

De aquí que la consecuencia que luego saca Tx. y que a nuestros amigos les ha chocado, tenga todo su valor. En efecto, "Propugnar un frente de CLASE frente a la burguesía (se sobreentiende vasca) es hacer el juego de la burguesía" (se sobreentiende española). Tx. está hablando todo el tiempo claramente de que el pretendido Frente de Clase, de que algunos tratan, es un frente al que algunos quieren arrastrar a las fuerzas obreras vascas, (fuerzas que como todos sabemos muy bien aman y sienten a su país, y luchan como el que más contra el genocidio), para que dichas fuerzas formen un FRENTE con otras fuerzas obreras que actúan en el País Vasco, pero que se mofan de todos los deberes del internacionalismo proletario. Y tales fuerzas son el PC. Español (moscutero), el PSOE, el F.L.P. (o su sucursal ESBA), etc... Estas fuerzas españolistas no son internacionalistas, sino que son enemigos declarados o solapados del Pueblo Vasco. Lo que, pues, Tx. ataca es a ese frente de clase en que se quiere hacer entrar a fuerzas vascas, para que saquen las castañas del fuego, para que se las coman los enemigos de Euskalherria.

Lo que no hay que hacer es hablar en abstracto de que: "si las fuerzas proletarias son objetivamente enemigas de la opresión nacional", ya que las fuerzas proletarias encuadradas en un partido que no lucha efectivamente (no de una forma vaga y falaz como el P.C. español) por la autodeterminación de los pueblos, tales fuerzas proletarias son objetivamente agentes del Imperialismo, sin que en ello quepa la menor duda.

Cuando se habla pues de "FRENTE DE CLASE" en el País Vasco, se sobreentiende con ello unión de los partidos (o grupos) proletarios vasquistas con fuerzas anti-vascas, que por muy proletarios que se digan, ignoran los deberes del internacionalismo proletario... y son objetivamente imperialistas españolas (o francesas). Aquí no se trata de puras elucubraciones, puesto que es la dura realidad.

Los PP.CC. de la III Internacional eran partidos "estatistas", se trataba de partidos comunistas de Estados determinados... no de comunistas de naciones. Ejemplos de esa deformación mental

anti-nacionalista, enemiga del nacionalismo del pueblo oprimido... y lacayuna frente al nacionalismo opresor, las tenemos no sólo en los PP.CC. de los países árabes y su deleznable política en el problema kurdo, sino que aún más en concreto el PC. francés, durante la guerra de liberación nacional argelina, guerra justa y progresista a todas luces, se portó como el más repugnante lacayo de un Estado opresor burgués.

El hecho de ser obrero no equivale sin otra condición a ser un progresista. Un ejemplo claro dieron los izquierdistas españoles, antiguos combatientes de la República española, que refugiados en Argelia, cuando se planteó la justa lucha del pueblo argelino... ingresaron en masa en la O.A.S.

Tomando el ejemplo de Argelia, vemos claro que un Frente de Clase que hubiese llevado a los obreros argelinos a que bajo la batuta del P.C. FRANCES se hubiesen alineado junto a las fuerzas francesas era MUY REACCIONARIO.

La culpa de que un frente de clase en Euskalherria sea HOY POR HOY reaccionario la tienen los partidos españolistas que actúan en nuestra tierra. Estos partidos son españoles, imperialistas. Y someter a la clase obrera vasca en una alianza con tales fuerzas a una Estrategia española, es traicionar al pueblo vasco, y es además ayudar a robustecer el ESTADO BURGUES ESPAÑOL.

Esos partidarios del frente anti-burgués, en que se considera ser la burguesía mayormente a la mediana burguesía vasca, desconocen por completo la concepción socialista del Estado. El Estado español no es un instrumento de explotación al servicio de la burguesía vasca (o catalana), sino de la burguesía ESPAÑOLA. Nadie pide a los obreros vascos que hagan dejación de sus justas reclamaciones, también frente a la propia burguesía vasca. Si tal hubiese estado en la mente de Tx. no hubiese hablado de un FRENTE NACIONAL, puesto que, por definición, en un frente cada cual conserva su programa político; sino que hubiese incitado a los obreros vascos a que entren en un partido burgués vasco. Nada de eso dice Tx. En un Frente de Liberación Nacional Vasco, las organizaciones obreras vascas deben conservar entero su programa político social. Deben proclamar claramente cuáles son sus fines... y evidentemente deben intentar ser la fuerza dirigente de dicho Frente de Liberación Nacional.

Muy poco saben de la Historia de las luchas obreras y de la necesidad de alianzas quienes so pretexto de un "frente de clase" atacan a un Frente Nacional Vasco. Federico Engels en sus arts. sobre "Revolution und Konterrevolution in Deutschland" (Revolución y Contrarrevolución en Alemania) al tratar de la Revolución de Marzo en Viena escribe: "Pero es la suerte de todas las revoluciones que esta alianza de diferentes clases, la cual hasta un cierto punto es siempre la condición imprescindible de toda revolución, no puede ser de larga duración. Apenas se ha logrado la victoria contra el enemigo común que los vencedores ya se dividen en campos opuestos y vuelven las ramas los unos contra los otros.”

No hay posibilidad de una revolución pura, hecha por una sola clase. Se trata siempre de una alianza de clases... en la que una clase es la clase dirigente, y que nosotros quisiéramos que sea el proletariado vasco. Comentando el movimiento nacional irlandés Lenin dirá: sobre esta misma condición imprescindible:

"Quien espera una revolución social "pura" no la verá jamás. Será un revolucionario de palabra que no comprende la verdadera revolución". (Lenin. Balance de la Discusión sobre Autodeterminación, XXII p. 383).

Estas palabras de Lenin nos enseñan cómo todos esos enemigos de un Frente de Liberación Nacional Vasco, son en el fondo contra-revolucionarios, y que toda su verborrea revolucionaria, no es más que una ultra rojitis pequeño-burguesa. Se trata de una mentalidad pequeño-burguesa, que no ha comprendido lo que es la revolución, o simplemente de jovenzuelos inexperimentados que han digerido mal unos cientos de páginas sobre marxismo.

Vale la pena de citar aún a Lenin, para comprender aún mejor la índole pequeño-burguesa y contrarrevolucionaria de esos enemigos de un Frente de Liberación Nacional. Dice ("La enfermedad infantil del Comunismo", "la izquierditis"): "Cierto es que a revolucionarios pequeño-burgueses, incluso de una edad respetable y muy experimentados, les parecerá extremadamente "peligroso", incomprensible, erróneo, el autorizar compromisos" (p. 58).

Para darnos cuenta de que cuando un pueblo aspira a la libertad nacional, es progresista aquello que intenta ofuscarle o deslavazarle los fines a alcanzar (como en el caso actual es el predicar alianza de clase con partidos o grupos que se mofan del derecho de autodeterminación de los pueblos, por muy proletarios que se digan) nos bastará citar las siguientes frases de Lenin, tomadas del trabajo "Balance de la Discusión sobre la autodeterminación".

"El movimiento nacional irlandés, que tiene siglos a sus espaldas y ha pasado por distintas etapas y combinaciones de intereses de clase, se ha manifestado entre otras cosas, en el Congreso nacional irlandés de masas celebrado en América (Vorwarts, 20 de marzo de 1.916), que se pronunció a favor de la independencia de Irlanda; se ha manifestado en los combates de calle de una parte de la pequeña burguesía urbana y de una gran parte de los obreros, después de una larga agitación de masas, de manifestaciones, de prohibición de periódicos, etc... Quien denomine putch a una insurrección de esa naturaleza es un reaccionario de marca mayor, o un doctrinario incapaz en absoluto de imaginarse la revolución socialista como un fenómeno vivo.

Porque pensar que la revolución social es concebible sin insurrecciones de las naciones pequeñas en las colonias y en Europa, sin explosiones revolucionarias de una parte de la pequeña burguesía, con todos sus prejuicios, sin movimiento de las masas proletarias y semiproletarias inconscientes contra la opresión terrateniente, clerical, monárquica, nacional, etc., pensar así, significa abjurar de la revolución social". (Tomo CCIII/ p.383).

Claro está, queridos amigos, que los imperialistas españoles, enmascarándose detrás de un falso izquierdismo, de un "internacionalismo" proletario que ellos interpretan a su españolísima manera: resultando ser la expoliación nacional de Euzkadi y Cataluña, nos predicarán tales frentes de clase entre el proletariado vasco y las organizaciones españolas y españolistas que, proclamándose de izquierda, quieren engañar a los obreros vascos. Son cínicos expoliadores, más repugnantes que los burgueses más explotadores.

Lenin, que aparte de ser un teórico fue el Estratega de la mayor Revolución jamás conocida, dirá:

"La revolución socialista en Europa, no puede ser otra cosa que una explosión de la lucha de masas de todos y cada uno de los oprimidos y descontentos. En ella participarán inevitablemente partes de la pequeña burguesía y de los obreros atrasados - sin esa participación no es posible una lucha de masas, no es posible ninguna revolución -, que aportaran al movimiento, también de modo inevitable, sus prejuicios, sus fantasías reaccionarias, sus debilidades y sus errores. Pero objetivamente atacarán al capital, y la vanguardia consciente de la revolución, el proletariado avanzado, expresando esta verdad objetiva de la lucha de masas de pelaje y voces distintas, abigarrada y aparentemente desmembrada, podrá unirla y dirigirla, tomar el Poder, apoderarse de los bancos, expropiar a los trusts, odiados por todos (aunque por motivos distintos!), y aplicar otras medidas dictatoriales, que constituyen en su conjunto, el derrocamiento de la burguesía y la victoria del socialismo, victoria que no podrá "depurarse" en el acto, ni mucho menos, de las escorias pequeño-burguesas" (T. XXXII, p. 384).

En definitiva, queridos amigos, estad seguros de que quienes os están predicando contra un frente nacional vasco, no sólo no quieren la liberación nacional de Euskalherria, sino que tampoco quieren la liberación social, del proletariado vasco. Sus palabras son como cantos de sirenas con que intentan adormecer a los obreros vascos. Les predican un miedo ante una simple táctica con ciertas clases burguesas, porque simplemente NO TIENEN confianza en la fuerza combativa y revolucionaria de los obreros vascos. No tienen fe en la revolución nacional vasca, no tienen fe en el proletariado vasco. Por eso temen de una alianza momentánea con fuerzas burguesas vascas, que luchan por la revolución nacional. No saben que la propia dinámica de la Revolución nacional hace proseguir la revolución nacional, si el proletariado tiene un grupo de revolucionarios consciente, ininterrumpidamente hacia la revolución socialista. No sabe que quien es capaz de comprender lo que es la opresión nacional fácilmente comprende lo que es la opresión social. En definitiva no son unos revolucionarios más que de boca, y no han comprendido lo que es la revolución.

Lenin bien sabía cuál es el potencial revolucionario que encierran las naciones oprimidas en Europa:

"La lucha de las naciones oprimidas en Europa, capaz de llegar a insurrecciones y batallas de calle, de quebrantar la férrea disciplina de las tropas y el estado de sitio, esta lucha "exacerbará la crisis revolucionaria en Europa" con una fuerza incomparablemente mayor que una insurrección mucho más desarrollada en una colonia lejana. El golpe asestado al poder de la burguesía imperialista inglesa por la insurrección en Irlanda tiene una importancia política cien veces mayor que otro golpe de igual fuerza en Asia o en África" (T. XXII/ p. 384-385).

De aquí que todos esos españoles de la izquierda imperialista, que quieren unir a las fuerzas revolucionarias vascas en un FRENTE DE CLASE (españolista en Euzkadi), lo que intentan es servirse de la fuerza revolucionaria vasca para sus propios fines; a no ser que se trate de agentes provocadores que desean con tales palabras de sirena echar agua en la pólvora de la revolución vasca.

Queridos amigos, a quien quiera convenceros de la falaz deducción de que la clase obrera vasca es anti-vasca "por el hecho de que el frente de clase (de obreros vascos encuadrados en partidos vasquistas revolucionarios unidos a obreros vascos encuadrados en partidos de obediencia española) es reaccionario, decidle que, si no es un "jesuita" (en la peor accepción de esta palabra)... es, al menos, un sectario. Lo que es reaccionario, contra-revolucionario y criminal, es querer crear un frente de clase con fuerzas anti-vascas, apagando así toda llama de revuelta y diluyendo la fuerza revolucionaria de un pueblo entero que lucha por su liberación nacional.

Kuusinen, en la obra de texto del marxismo soviético "Los Principios del Marxismo-Leninismo" dice: "El sectarismo consiste en el fondo en separarse de las masas, en no utilizar las posibilidades existentes para una acción revolucionaria, en querer eludir las cuestiones palpitantes que impone la vida. Si el revisionismo tiene por fin el reconciliar al partido con el capitalismo, el sectarismo lo priva de sus lazos de unión a las masas, sin los cuales es imposible luchar con éxito contra el capitalismo".

Cuando una revolución nacional, que es objetivamente progresista, y que puede dar paso a una revolución socialista, puede tener lugar, la misión de todo revolucionario es aclarar a las masas los verdaderos fines de la revolución, y no estarle "embobicando" con monsergas de "reformas no reformistas" (que claro está no son nada). Es revolucionario quien busca aliados y sabe tomar la iniciativa para guiar tal revolución. Sólo quien no tiene confianza en la clase obrera, o está convencido de su inferioridad mental puede decir que la clase, obrera lo único que tiene que hacer es "un programa obrero nacional y luchar por la unidad obrera". Con una política de tan bajos vuelos, la clase obrera lo que .nunca logrará es hacerse con el poder, condición imprescindible para implantar la revolución socialista. Luchar contra la burguesía para un revolucionario significa luchar por el destronamiento del sistema burgués, por el derrumbamiento del Estado burgués. Desgraciadamente la "ideología" de la clase obrera bajo el capitalismo es únicamente el "trade-unionismo". Robert Haveman escribe acertadamente a este respecto: "las fuerzas espirituales de la revolución socialista crecen sobre la conciencia de clase de la clase obrera. Este término se confunde frecuentemente con el de ideología de clase. Lenin ha tratado ampliamente este tema. Ha mostrado que la ideología d€ clase de la clase obrera en el sistema capitalista es tan sólo el tradeunionismo, es decir una forma de pensar simplemente sindicalista, cuyo objetivo es alcanzar dentro del sistema social existente ciertos avances económicos, es decir, un precio óptimo de venta de la fuerza de trabajo por medio de una unión sindicalista. El objetivo de los Sindicatos no es el de transformar el mundo, ni el de guiar la lucha para destrozar las cadenas. La lucha revolucionaria de la clase obrera con el fin de quebrantar las cadenas no tiene nada que ver con la ideología de clase. En este caso se trata de conciencia de clase. Esta conciencia la tiene únicamente una parte de la clase obrera, pero al mismo tiempo la tienen muchas personas correspondientes a otras clases, tales como Marx, Engels y Lenin. Estos se convierten en jefes de los movimientos revolucionarios. Ellos son los revolucionarios profesionales de los que habla Lenin en su obra "¿Qué hacer?...".

De aquí que en principio monsergas reformistas (aún de "reformas no reformistas") puedan tener un eco pasajero en los oídos de los obreros alienados por la ideología de clase, es decir, por el "trade-unionismo". Estos predicadores de tales teorías son los aliados más seguros de la burguesía, son los mayores enemigos de la revolución. Por ello que ni aún en un régimen policíaco (como por ejemplo el de Franco) se vea nunca que se molesta, a no ser para la galería, a tales propagandistas contra-revolucionarios; todo lo contrario, se verá de infiltrarlos en movimientos revolucionarios para que los carcoman y pudran desde dentro. Para ello gozarán de todo el apoyo de los opresores, nacionales y sociales. Jamás veremos que tengan que emigrar perseguidos por el enemigo del oprimido. La policía bien conoce a sus aliados naturales.

El Frente de Liberación Nacional, es en Euzkadi un frente de lucha revolucionaria que ataca a un sistema burgués, es objetivamente revolucionario y progresista, mientras que un "frente de clase" (trade-unionista) es un frente destinado a despistar al proletariado del verdadero sentido de su lucha que es revolucionaria, (cuyo fin es el de derrumbar al sistema capitalista y de conquistar el poder para establecer la dictadura del proletariado) para desviarlo hacia un frente de luchas sindicalistas, trade-unionistas... que gozarán del apoyo relativo de todo sistema de opresión, como válvula de escape, para que el proletariado, y los oprimidos, en general, no se, rebelen.